Representa la magia del manejo de la información y la armonía. Los poseedores de esta energía tienen la capacidad de gestionar eficazmente la información, creando armonía en sus vidas y relaciones.
Más manifestaciones de energía:
Las personas con segunda energía son armonizadores del espacio circundante. Esta energía les otorga la capacidad única de recopilar información en un solo lugar y transmitirla a quienes realmente la necesitan. Son capaces de notar detalles que pasan desapercibidos para los demás. A menudo siguen siendo misteriosos, ocultan su verdadera naturaleza y no revelan todas sus cualidades a los demás.
Excelentes diplomáticos, pueden resolver conflictos fácilmente y evitar esquinas cerradas. Les resulta extremadamente difícil estar en conflicto y, a menudo, dan los primeros pasos hacia la reconciliación. Se sienten cómodos en las asociaciones y se esfuerzan por lograr la armonía en las relaciones.
El amor por las cosas naturales es inherente a esta energía. Sus casas suelen estar decoradas con plantas y animales presentes. Cuidar de algo o de alguien tiene un significado especial para ellos. Son vulnerables, sensibles y suaves por naturaleza.
Las personalidades con la segunda energía, como los cardenales grises, prefieren controlar a los demás no de manera brillante, sino en secreto, observando el curso de los acontecimientos.
Tienen poderes curativos por naturaleza y pueden curar a otros incluso con su toque. Su intuición está bien desarrollada, lo que les ayuda a afrontar diversas situaciones.
Manifestaciones negativas de energía:
Desde una perspectiva negativa, aquellos con segunda energía pueden amargarse y difundir chismes. Mientras que en una situación positiva pueden ayudar con información, en una situación negativa, por el contrario, pueden utilizar la información para provocar conflictos. Pueden difundir información falsa y tener dos caras, lo que dificulta que otros comprendan sus verdaderas intenciones.
Estos individuos se vuelven pasivos, perezosos e indecisos en números rojos y no cumplen sus promesas. Se caracterizan por la dualidad y a los demás les resulta difícil determinar lo que realmente sienten y quieren. En la esfera negativa, también pueden acumular información, negándose a compartirla con los demás, creyendo que les pertenece sólo a ellos.

